Vitrocerámica o inducción: consumo energético y coste real

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Tiempo de lectura: 6 minutos

Qué entendemos por consumo energético en cocina: energía usada vs. calor aprovechado

¿Vitrocerámica o inducción? Hay que pensarlo bien, ya que afectará al ahorro energético y a la eficiencia de tu hogar.    

El gasto energético de una placa no se mide solo por los vatios que consume. Hay que tener en cuenta también la eficiencia con la que convierte esa electricidad en calor útil que llega al alimento. Es la diferencia entre la energía total usada y el calor realmente aprovechado en la cocción. 

Una parte de la energía siempre se pierde en el proceso, ya sea calentando el aire o la propia placa en lugar de la olla y su contenido. Así pues, al comparar tecnologías tendrás que analizar este rendimiento energético.

Vitrocerámica o inducción: qué influye en el consumo

La diferencia entre ambas tecnologías radica en cómo generan calor y hacia dónde lo dirigen. Esto determina la cantidad de energía que se pierde en el proceso y, por tanto, la electricidad que realmente aprovechas para cocinar.

Dónde se generan las pérdidas: cristal, aire, calor residual, tamaño del fuego y del recipiente

Las mayores pérdidas en la vitrocerámica ocurren por esto:

  • El cristal de la placa es lo que se calienta primero para actuar como intermediario.
  • Mucho calor se disipa al aire alrededor del recipiente. Sobre todo, si este es más pequeño que el fuego activado.
  • La placa sigue caliente después de apagarse. La mayoría de las veces, ese calor residual se desperdicia.


En cambio, la inducción minimiza estas pérdidas, ya que:

  • Genera el campo electromagnético únicamente donde hay un material ferromagnético. Es decir, en la base de la olla.
  • El cristal no se calienta.
  • Apenas hay calor residual.


Qué gasta menos luz y por qué

Sin lugar a duda, la inducción gasta menos electricidad que una vitrocerámica convencional para lograr el mismo resultado de cocción. La diferencia es considerable, pudiendo llegar a ser hasta un 40 % más eficiente energéticamente.

Inducción vs vitrocerámica

La razón se encuentra en el mecanismo de transferencia de calor. La vitrocerámica calienta una resistencia, que calienta el cristal, que a su vez calienta la olla. En cada paso se pierde energía. En contraposición, la inducción genera un campo electromagnético que solo actúa sobre la base metálica del recipiente. Esto crea calor de forma directa e inmediata en él. Dicha precisión hace que se alcance la temperatura deseada mucho más rápido. ¿El resultado? Un gran ahorro en tiempo y pérdidas.

Características de ambas opciones
 

  Vitrocerámica Inducción
Seguridad Riesgo alto. El cristal  tarda mucho en enfriarse tras su uso.  Riesgo bajo. Solo se calienta el área en contacto directo con la base del recipiente caliente. 
Quemaduras Riesgo elevado. Por contacto con la superficie caliente o con el borde de ollas/sartenes que se han calentado mucho. Riesgo moderado. El cristal no se calienta, pero la base del recipiente y su contenido están muy calientes. El riesgo se traslada al manipular la olla.
Apagado automático Depende del modelo, pero suele incluir temporizador por fuego. Sistema más avanzado. Incluye temporizador y detección de objetos para evitar el uso accidental de la placa.
Limpieza Fácil en frío, difícil en caliente. Al enfriarse, los derrames se queman y adhieren. Muy fácil. Al no calentarse el cristal, los derrames no se queman ni se pegan. 
Rayaduras Sensible. El cristal puede rayarse con utensilios metálicos, movimientos bruscos de ollas y limpieza con abrasivos. Igual de sensible. El cristal es similar, por lo que el riesgo de rayaduras es el mismo. Se recomienda usar utensilios y menaje con cuidado.
Ruido Silenciosa. No genera ningún ruido perceptible. Puede generar zumbidos. Algunos modelos producen un ligero zumbido electromagnético.

 

Cómo estimar tu gasto en casa

Se puede hacer un cálculo sencillo con tres datos: 

  • La potencia de la placa. 
  • El tiempo diario de uso. 
  • Y el precio de la electricidad.


La fórmula es la siguiente. Gasto = Potencia (kW) x Tiempo (h) x Precio (€/kWh). Este resultado te dará el coste por sesión de cocina. Para una visión mensual, multiplica esa cifra por los días que cocinas al mes.

Cómo cambia el coste según tiempo y potencia

El coste es directamente proporcional al tiempo de uso y a la potencia seleccionada. Por ejemplo, hervir agua con inducción (mayor potencia, menor tiempo) puede ser más barato que un guiso lento en vitro (menor potencia, pero muchas horas). La clave es que la inducción reduce ambos factores.

  • Requiere menos tiempo gracias a su rapidez 
  • Logra el mismo resultado con una potencia media menor


Trucos para ahorrar sin cambiar de placa

Si no puedes o quieres cambiar tu placa actual, puedes optimizar su consumo energético adoptando hábitos inteligentes. El ahorro que puedes conseguir te sorprenderá, ya que gran parte del gasto energético en cocina depende más del uso que hacemos del electrodoméstico que de la tecnología en sí. 

Ahorro potencial por hábitos 

Si quieres saber qué medidas tomar para ahorrar en el consumo energético de tu hogar, te damos las claves.

  • Usa siempre tapas en cazuelas y ollas, ya que reducen el tiempo de cocción.
  • Apaga la placa unos minutos antes de terminar la cocción para aprovechar el calor residual si usas vitrocerámica. 
  • Utiliza el recipiente del tamaño adecuado al fuego que enciendes.
  • Asegúrate de que tu batería de cocina tenga base plana y esté en buen estado para maximizar el contacto y la transferencia de calor. 
  • Descongela los alimentos antes de cocinarlos. 
  • Si solo necesitas hervir agua, emplea un hervidor eléctrico.


Algunas preguntas frecuentes

  • ¿Consume más una placa grande? No tiene por qué. El consumo depende del tipo de placa, la potencia que uses y el tiempo. 
  • ¿La función booster o power gasta mucho? Sí, consume al máximo. Pero durante un tiempo limitado. Es útil para hervir agua rápido, pero usarla con frecuencia dispara el consumo. 
  • ¿Qué potencia eléctrica necesito contratar? Para inducción, se recomienda unos 5,75 kW de potencia contratada. Así, puedes encender varios fuegos a máxima potencia junto a otros electrodomésticos. 
  • ¿Qué tipo de menaje ayuda a ahorrar? Recipientes con base gruesa, plana y de diámetro adecuado al tamaño del fuego. Para inducción, deben ser ferromagnéticos.


En resumen

¿Tienes clara tu elección? Desde Línea Directa te hacemos un resumen de las ideas principales:

  • Gasto energético. La inducción es mucho más eficiente que la vitrocerámica. Calienta más rápido y pierde menos calor.
  • Inversión inicial. La vitrocerámica tiene un precio de compra más bajo. No obstante, su mayor consumo y menor rapidez la encarecen en el uso diario.
  • Seguridad y control. La inducción es más segura. Ofrece un control más preciso e inmediato de la temperatura.
  • Requisitos. La inducción requiere menaje específico. Y puede ser necesario revisar la potencia eléctrica contratada.
  • Ahorro inmediato. Independientemente de si tu placa es de vitrocerámica o inducción, puedes ahorrar usando tapas, aprovechando el calor residual, eligiendo ollas del tamaño correcto y con bases en perfecto estado.


Además de ahorrar energía en la cocina, contar con un Seguro de Hogar te ayuda a proteger tu vivienda y tus electrodomésticos frente a imprevistos del día a día.

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