A continuación, te contamos algunos detalles de interés sobre esta etiqueta:
Se trata de una clasificación del parque de vehículos en función de lo que contaminan. Existen 4 categorías, siendo de menos a más contaminante las siguientes: Azul o Cero emisiones; Verde y Azul o ECO, Verde o C y Amarillo o B.
Los vehículos más antiguos y contaminantes no recibirán distintivo alguno. Este porcentaje varía sustancialmente de una provincia a otra, así en Barcelona se estima en un 30% y en Extremadura más de un 60%.
No es obligatorio aunque sí recomendable adherir la etiqueta en lugar visible, por ejemplo, en la parte inferior derecha del parabrisas delantero.
Cada autoridad podrá decidir qué incentivos ofrece a los vehículos más limpios teniendo en cuenta esta información. De momento no tiene un uso específico pero en algunos países, como Alemania, esta clasificación regula el acceso a los centros urbanísticos de algunas ciudades o restringe el tráfico en momentos identificados como alta contaminación.
Te puede interesar