La importancia del calentamiento y el enfriamiento cuando haces ejercicio

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Calentamiento y enfriamiento: momentos clave cuando haces ejercicio

¿Alguna vez has comenzado a hacer ejercicio sin calentar y luego te has arrepentido de ello? Todos sabemos la importancia de hacer ejercicio regularmente, pero a menudo olvidamos la importancia de calentar y enfriar adecuadamente. Pero no se puede empezar y acabar sin más. El calentamiento y el enfriamiento son dos componentes clave para maximizar los beneficios del entrenamiento y prevenir lesiones.

Cuando hacemos ejercicio, nuestros músculos necesitan un aumento gradual de temperatura para funcionar de manera óptima. El calentamiento ayuda a preparar el cuerpo para el esfuerzo físico, aumenta la circulación sanguínea y flexibiliza los músculos. Gracias a esto se reduce el riesgo de lesiones.

Por otro lado, el enfriamiento es igual de importante. Lo que hace es ayudar a reducir la tensión muscular y a restablecer la frecuencia cardíaca y la respiración a su estado normal.
Vemos esto con más detalle a continuación. 

Ejercicios para calentar

Los ejercicios de calentamiento son una parte fundamental de cualquier rutina de ejercicio. Estos ejercicios preparan al cuerpo para la actividad física que está por venir. ¿Cómo? De varias maneras.

Para empezar, el propósito del calentamiento es aumentar la temperatura corporal. Además, estos ejercicios ayudan a mejorar la circulación sanguínea, preparar los músculos, articulaciones y tendones para el movimiento y reducir el riesgo de lesiones durante el ejercicio.

Gracias a esto, realizar un calentamiento adecuado antes de hacer ejercicio tiene innumerables beneficios. Además de mejorar el rendimiento físico, calentar ayuda a aumentar la flexibilidad y reducir la rigidez muscular. Así mismo, calentar ayuda a disminuir el riesgo de lesiones, mejorar la coordinación y el equilibrio y preparar mentalmente al cuerpo para la actividad física. 

Para calentar hay varias opciones. De hecho, existen diferentes tipos de ejercicios de calentamiento que pueden adaptarse a distintas actividades físicas. Algunos ejemplos incluyen caminar con energía o pedalear, hacer ejercicios de movilidad articular, ejercicios de estiramiento dinámico y ejercicios de activación muscular.

¿Qué es el enfriamiento en el ejercicio? 

Cuando haces ejercicio necesitas recuperar poco a poco tu ritmo normal y temperatura normal. Eso es el enfriamiento o vuelta a la calma. Esta fase permite que tu cuerpo pueda regresar a su estado de reposo de manera gradual. Su propósito es reducir el ritmo cardíaco, disminuir la temperatura corporal y relajar los músculos después de una intensa sesión de ejercicio.

Un enfriamiento adecuado después de hacer ejercicio conlleva numerosos beneficios. Entre ellos se encuentra la reducción del riesgo de lesiones y la disminución de la rigidez muscular. Además, ayuda a la prevención de calambres, al restablecimiento de la presión arterial y el flujo sanguíneo a su estado normal. Además, el enfriamiento también favorece la eliminación de desechos metabólicos del cuerpo y acelera el proceso de recuperación.

Para llevar a cabo un enfriamiento efectivo, lo primero es reducir poco a poco la intensidad. Es decir, no hay que parar de golpe. Luego puedes llevar a cabo ejercicios de estiramiento estático y dinámico, como elongación de músculos, relajación y respiración profunda. Si has hecho ejercicios de resistencia, puedes complementar tu enfriamiento con ejercicios de estiramiento activo y movilidad articular. Por otro lado, si has practicado deportes de alta intensidad, puedes optar por hacer ejercicios de enfriamiento como caminar suavemente, trotar ligero o una sesión de yoga.

Calentamiento y enfriamiento cuando haces ejercicio

¿Cuál es la importancia del calentamiento y el enfriamiento en la actividad física?

Como hemos visto, el calentamiento y el enfriamiento tienen varios aspectos en común. Y por eso son tan importantes. En primer lugar, ayudan a prevenir lesiones. Además, facilitan la mejora del rendimiento. Al fin y al cabo, nadie quiere hacerse daño cuando hace ejercicio. Y, además, si lo hacemos es, precisamente, para ser cada vez mejores. 

Para empezar, recuerda que no realizar un calentamiento adecuado antes de ejercitarse puede aumentar el riesgo de sufrir lesiones musculares y articulares, ya que los músculos y articulaciones no estarán preparados para el esfuerzo físico. Además, la fatiga y el tiempo de recuperación se verán prolongados si no se realiza un calentamiento previo. Esto puede afectar la capacidad del cuerpo para recuperarse y adaptarse al ejercicio.

De igual manera, no realizar un enfriamiento luego de la actividad física puede generar una acumulación de ácido láctico en los músculos, lo que puede ocasionar una mayor fatiga y dolor muscular. Además, no permitir que el cuerpo regrese a su estado de reposo de forma gradual puede aumentar el riesgo de mareos y desmayos. 

Consejos para calentar y enfriar de forma eficaz

Para terminar, veamos algunos consejos prácticos para incorporar ejercicios de calentamiento y enfriamiento.

Lo primero que debes saber es que los especialistas recomiendan hacer ejercicios de calentamiento durante al menos 10-15 minutos. Estos ejercicios deben empezar por actividades de bajo impacto como caminar o trotar suavemente, seguido de movimientos suaves de estiramiento que preparen los músculos para el ejercicio. Lo importante aquí es elegir ejercicios que imiten los movimientos que se realizarán durante la actividad principal. De este modo, podrás preparar específicamente los músculos que se utilizarán.

Por otra parte, durante el calentamiento debes progresar gradualmente en la intensidad de los ejercicios. Es decir, debes empezar suavemente e ir aumentando la intensidad a medida que el cuerpo se va calentando.

En lo que se refiere al enfriamiento, se recomienda hacer ejercicios de bajo impacto y estiramiento estático. Así permitirás que los músculos vuelvan a su longitud normal y previniendo la rigidez y el dolor muscular. En cuanto al tiempo, es importante dedicar al menos 5-10 minutos al enfriamiento

La importancia de los estiramientos

Cabe destacar que incorporar estiramientos dinámicos y estáticos durante el calentamiento y el enfriamiento es una buena opción. Los estiramientos dinámicos antes del ejercicio pueden ayudar a mejorar la movilidad articular y preparar los músculos para el movimiento. Por otra parte, los estiramientos estáticos después del ejercicio pueden ayudar a reducir la tensión muscular y mejorar la recuperación.

En cualquier caso, es importante realizar los estiramientos de forma controlada y sin rebotes. En cuanto al tiempo de ejecución, lo recomendable es mantener cada estiramiento durante al menos 15-30 segundos para obtener beneficios óptimos. 

Recuerda que hacer ejercicio es bueno para tu salud. No obstante, deberías consultar con el médico antes de empezar un programa de ejercicio intenso. También deberías hacerlo en caso de enfermedad o lesión. ¿No quieres esperar a que te atiendan? Entonces, tal vez deberías valorar contratar un seguro médico para toda la familia.

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