Salud y Familia

¿Qué hay que comer cuando el médico recomienda una dieta blanda?

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Patricia Murillo
Patricia Murillo
Dietista-Nutricionista y Especialista en Nutrición Clínica y Deportiva
Tiempo de lectura: 3 minutos

Dieta blanda: todo lo que debes saber

En algún momento casi todos hemos seguido una dieta blanda, ya sea tras una operación o para sobrellevar un problema digestivo. Consiste en adaptar temporalmente la alimentación con platos fáciles de digerir que dan un respiro al aparato digestivo mientras se recupera. En este artículo te explicamos en qué consiste y qué alimentos suelen recomendarse, con una idea clave por delante: es una medida de transición, no una forma de comer para mantener en el tiempo.

Conviene entender dos cosas desde el principio. La primera es que "dieta blanda" no significa siempre lo mismo: tras una cirugía suele referirse a una dieta de textura suave (purés, líquidos, alimentos fáciles de masticar y tragar), mientras que en problemas gastrointestinales suele ser una dieta astringente y baja en residuos (poca fibra, poca grasa y pocos irritantes). Por eso lo más recomendable es que sea el propio médico quien, según cada caso, determine qué alimentos se pueden comer y durante cuánto tiempo.

¿Qué se puede comer en una dieta blanda?

Habitualmente, la dieta blanda incluye alimentos que sean fáciles de digerir y que estén cocinados de la forma más natural posible (hervidos, al vapor, a la plancha), sin grasas abundantes, fritos, ácidos o picantes ni condimentos que dificulten la digestión. No obstante, hay una serie de productos que, de forma genérica, suelen formar parte de una dieta blanda estándar.

  • Verdura y hortalizas cocidas poco flatulentas y de bajo contenido en fibra: zanahorias, calabacín, la calabaza o la patata.
  • Cereales blancos refinados, preferiblemente arroz blanco.
  • Pan blanco.
  • Carne blanca (pollo, pavo o conejo) de cocción ligera y sin salsas.
  • Pescado blanco preferiblemente hervido o a la plancha.
  • Huevos (cocidos o en tortilla poco hecha, sin fritura).
  • Lácteos con un matiz: tras una gastroenteritis puede aparecer una intolerancia temporal a la lactosa, así que si los lácteos sientan mal conviene reducirlos unos días o elegir opciones sin lactosa o yogur, y reintroducirlos poco a poco.
  • Frutas no ácidas y maduras (plátano maduro, manzana o pera cocidas o en compota).
  • Líquidos como agua, caldos vegetales o infusiones.

 

¿Qué alimentos se deben evitar?

Tan importante como saber todo aquello que podemos comer es saber lo que no deberíamos ingerir mientras hacemos dieta blanda. En general, hay que evitar tomar alimentos con mucha fibra o que produzcan muchos gases, si la dieta blanda es astringente. A continuación, te mostramos los productos que no formarían parte de este tipo de alimentación:

  • Verduras que producen más gases como: El brócoli, el repollo, la coliflor, la alcachofa, el puerro, los pimientos o el pepino.
  • Ensaladas y verduras crudas, con un alto contenido en fibra.
  • Carne roja.
  • Pescado azul.
  • Lácteos con grasa o quesos demasiado curados.
  • Cereales o pan integral.
  • Legumbres.
  • Bebidas con cafeína o alcohólicas.

 

Recomendaciones y consejos para hacer dieta blanda

En caso de sufrir problemas estomacales que se prolongan más de 24-48 horas, contar con un Seguro de Salud con especialista es fundamental para atajarlos lo antes posible. A la hora de hacer dieta blanda, lo más importante es seguir siempre sus indicaciones, pues están dirigidas a la situación particular de cada persona. 

Sin embargo, hay una serie de consejos y recomendaciones comunes que favorecen la recuperación física: comer menos cantidad pero con más frecuencia para evitar que el estómago haga un sobreesfuerzo, masticar la comida lentamente para que llegue más triturada al estómago o beber líquidos de forma progresiva en pequeñas cantidades a lo largo del día.

Ante cualquier duda, lo principal es consultar con el médico para que te ayude a resolverlo lo antes posible.

Patricia Murillo

Dietista-Nutricionista y Especialista en Nutrición Clínica y Deportiva
Experto en

Licenciada en Nutrición Humana y Dietética, Patricia Murillo está especializada en nutrición clínica y deportiva, con experiencia destacada en el abordaje nutricional de patologías digestivas. Su trabajo se centra en la educación alimentaria para adultos y niños, así como en la valoración antropométrica y bioimpedancia, promoviendo hábitos saludables y una alimentación adaptada a las necesidades de cada paciente. Colegiada nº CV01202. Idioma: español.

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