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Cómo reducir la retención de líquidos: causas y tratamientos
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¿Qué es la retención de líquidos?
La retención de líquidos —conocida médicamente como edema— es una acumulación excesiva de líquido en los tejidos que provoca hinchazón, habitualmente en piernas, tobillos, abdomen o manos. Es frecuente y afecta más a las mujeres. En la mayoría de los casos es leve y pasajera, ligada a factores de estilo de vida, pero conviene saber desde el principio que a veces el edema es la señal de un problema de salud subyacente (del corazón, los riñones, el hígado o la circulación), por lo que no siempre debe tomarse a la ligera.
Normalmente, el líquido sobrante se drena de forma natural, pero ciertas circunstancias lo impiden y aparece la hinchazón.
¿Qué es lo que provoca la retención de líquidos?
Desde lo que comemos hasta nuestro estilo de vida, todo puede influir en el hecho de que nuestro cuerpo retenga líquidos. Por eso, vamos a analizar esas causas con un poco más de detenimiento.
Cambios hormonales
Explican en parte por qué las mujeres la sufren más. Es común durante el embarazo, en la menopausia y a lo largo del ciclo menstrual.
Calor
Con temperaturas altas, los vasos se dilatan y el cuerpo elimina peor el líquido de los tejidos, de ahí que manos, piernas y tobillos se hinchen más en verano.
Posturas estáticas
Estar mucho tiempo sentado o de pie hace que, por la gravedad, el líquido se acumule en las zonas bajas del cuerpo. En personas con problemas circulatorios pueden ser útiles las medias de compresión.
Dieta
Una alimentación con exceso de sal (sodio) tanto en el cocinado como en la ingesta de productos muy procesados con potenciadores de sabor, favorece la retención. Lo mejor en estos casos es seguir unos sencillos consejos de nutrición para alimentarse de una manera saludable.
Sedentarismo
Otro de los grandes causantes de que el cuerpo retenga líquidos es el sedentarismo. Si apenas nos movemos, nuestra circulación se ralentiza poco a poco y favorece la acumulación. Por eso, siempre es aconsejable hacer ejercicio de manera moderada durante un mínimo de 30 minutos al día.
Hidratación
Beber agua no agrava la retención, más bien al contrario. El edema no se debe a un exceso de agua, sino a la acumulación de líquido en los tejidos; si no te hidratas bien, la circulación y los riñones trabajan peor y el problema puede empeorar. Por eso, aunque tengas tendencia a retener líquidos, mantén una buena hidratación.
Medicamentos
Algunos fármacos pueden producir edema como efecto secundario (por ejemplo, ciertos antiinflamatorios, algunos antihipertensivos o los corticoides). Nunca deben suspenderse por cuenta propia: coméntalo con tu médico.
Tabaco y alcohol
También pueden contribuir.
¿Cómo saber si tengo retención de líquidos?
Los signos más habituales son la hinchazón y la sensación de pesadez, sobre todo en piernas, tobillos y abdomen; notar la ropa, el calzado o los anillos más apretados; menor flexibilidad al mover articulaciones; y la piel tensa. Un signo característico es el llamado "fóvea" o edema con fóvea: al presionar la zona hinchada queda una pequeña marca hundida durante unos segundos.
¿Cómo reducirla y prevenirla?
En los casos leves, unas pautas sencillas ayudan mucho:
- Reduce el sodio. No solo la sal de mesa: limita sobre todo los productos ultraprocesados, que son la principal fuente de sodio.
- Hidrátate bien. Como decíamos, una buena hidratación ayuda al cuerpo a eliminar líquidos.
- Aumenta el potasio. Ayuda a equilibrar el sodio. El plátano, la naranja, las espinacas o el aguacate son buenas fuentes (con una salvedad: si tienes enfermedad renal, el potasio debe controlarse con tu médico).
- Muévete. La actividad física activa la circulación y previene la acumulación en las extremidades.
- Eleva las piernas cuando estés sentado, especialmente si no puedes moverte mucho.
- Usa ropa cómoda, ya que la muy ajustada puede dificultar la circulación.
Cuándo consultar con el especialista (importante)
La mayoría de las veces la hinchazón leve se resuelve en unos días. Pero hay situaciones en las que el edema puede indicar algo más serio y conviene buscar atención médica. Acude con prontitud si notas:
- Hinchazón en una sola pierna, sobre todo si va acompañada de dolor, calor o enrojecimiento.
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho junto con la hinchazón.
- Hinchazón repentina, intensa o que empeora deprisa, o hinchazón en la cara y alrededor de la boca (que puede indicar una reacción alérgica).
- Edema persistente, o si ya tienes una enfermedad de corazón, riñón o hígado.
En estos casos, y también cuando la retención es habitual o muy molesta pese a cuidar los hábitos, lo mejor es que lo valore un especialista a través de tu Seguro de Salud sin copagos.
Licenciada en Nutrición Humana y Dietética, Patricia Murillo está especializada en nutrición clínica y deportiva, con experiencia destacada en el abordaje nutricional de patologías digestivas. Su trabajo se centra en la educación alimentaria para adultos y niños, así como en la valoración antropométrica y bioimpedancia, promoviendo hábitos saludables y una alimentación adaptada a las necesidades de cada paciente. Colegiada nº CV01202. Idioma: español.