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Consejos para mantener el orden en casa a diario

Una casa ordenada es sinónimo de armonía, bienestar y organización. Cada persona tiene sus básicos para lograrlo, pero no está de más escuchar consejos que nos faciliten y ayuden a optimizar este proceso.

Consejos para mantener el orden en casa a diario

Deshazte de lo que no necesitas y quédate con lo que te hace feliz

En esta sociedad de consumismo nos hacen creer que lo que está bien es comprar, comprar y comprar, y realmente no es así. No necesitamos tantas cosas para vivir, y la prueba está en que, cuando nos vamos de viaje, preparamos una maleta y en el hotel, con lo básico, pasamos varios días y sobrevivimos. Entonces, ¿por qué adquirir tantas cosas que, al final, ocupan espacio y nos dificultan mantener la casa en orden?

Para poder llegar al punto de mantener el orden diario, es necesario reestructurar todo. Empezaremos haciendo una limpieza a fondo de cosas que no necesitamos y nos quedaremos con las que sí, con las que nos hacen felices. Estas son las que verdaderamente importan y las que deben estar protegidas por tu seguro de hogar. El resto las ordenaremos de nuevo.

  • Saca absolutamente toda la ropa y calzado. Selecciona, quédate con las cosas que realmente usas y organízala en los cajones y en el armario. Una buena forma de hacer esto es guardándola doblada de forma vertical: así, de un solo vistazo, cuando abras un cajón lo verás todo y no tendrás que sacar la última pieza del fondo y desordenar el resto de las prendas. Lo que no vayas a querer, mételo en bolsas para regalar o donar.
  • En el salón, toma esas sillas o muebles que no usas y véndelos o dónalos. Elimina adornos superfluos y cambia los marcos de fotos que solo atrapan polvo por uno digital. Es más fácil de limpiar y solo necesitas uno para ver docenas de fotos.
  • En la cocina, quédate con los utensilios que usas siempre y organiza el cajón de los tuppers. Tenerla muy ordenada es fundamental, especialmente si es no es demasiado grande, aunque hay muchos trucos para sacarle partido a una cocina pequeña.
  • El baño es, junto con la cocina, la estancia que más limpia tiene que estar. Un baño ordenado es un baño más limpio, así que ya sabes: hay muchas fórmulas para tener el baño organizado, solo tienes que aplicarlas. 
  • A la hora de almacenar, asigna un solo lugar para cada cosa, así sabrás el lugar exacto de cada objeto. Esto aplícalo a todas las estancias: que no haya libros, revistas o secadores de pelo desperdigados, cada cosa debe tener un lugar donde descansar y esperar su turno para ser utilizada y, después, hay que volver a dejarla en el mismo sitio.
  • Si hay algo en tu hogar que no haya sido útil o que no hayas usado en los últimos 365 días, recíclalo, dónalo o tíralo. Sin contemplaciones.
  • Reserva un ratito cada noche para limpiar las superficies, especialmente la encimera, el fregadero, la mesa en la que comes y la del centro del salón, además del suelo del baño y de la cocina. Hacerlo no te llevará más de 15 o 20 minutos y, al despertar, encontrarás la casa limpia y ordenada. Empezarás el día con un humor totalmente diferente.
  • Barrer suele ser tedioso, pero es necesario. Hacerlo un poco antes de acostarte o dejar el robot aspirador puesto te ahorrará mucho tiempo, que podrás dedicarlo a otras cosas.

Déjalo todo bien dispuesto y ten los utensilios de limpieza siempre a mano

Tienes que saber qué tienes en cada estancia y dejarlo todo dispuesto para que sea mucho más fácil limpiarlo. Elimina lo que llamaremos “atrapa polvos”:

  • Recuerdos de comuniones, bautizos y eventos similares.
  • Marcos de fotos
  • Floreros
  • Revistas viejas y libros que no volverás a leer
  • Bicicletas estáticas (si solo las usamos de percheros).
  • Publicidad y sobres de recibos que no paran de acumularse. Lo ideal es que notifiques a las compañías para que solo te avisen de forma digital.

Todas estas cosas debemos evitarlas en la medida de lo posible. Si quieres algo a la vista, siempre puedes usar una vitrina cerrada, así será más difícil la entrada de polvo y tendrás menos que limpiar.
Una vez tengamos ya todo controlado, puedes dejar en el salón, en un sitio discreto, un compartimento con una cesta para las bayetas, el spray multiusos y plumero, así tendrás a la mano los básicos para hacer un repaso y quitar el polvo en 5 minutos. Tener todo siempre cerrado y nada a la vista hará mucho más fácil pasar el plumero y limpiar el suelo de la casa.

Nuestro cerebro suele resistirse a la idea de dejar tareas empezadas e inacabadas, así que suele hacer que pensemos en ellas de forma obsesiva hasta que las concluimos. ¿Por qué no aprovecharnos de eso? Por ejemplo, piensa: ¡solo voy a tardar 5 minutos en ordenar el trastero! Y, una vez que empieces, no pararás hasta dejarlo todo organizado y limpísimo.