Perros y alimentación: qué frutas pueden comer y cómo hacerlo

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Tiempo de lectura: 6 minutos

La fruta es un premio ocasional, no la base de su alimentación

¿Sabes qué frutas pueden comer los perros? Compartir la comida con nuestra mascota es un gesto cotidiano de afecto. Pero debes ser consciente de que no todos los alimentos de nuestra despensa son adecuados para su organismo.

Si bien es cierto que la fruta aporta vitaminas, fibra e hidratación, nunca debe sustituir a la comida principal de tu perro. Su organismo carnívoro requiere una dieta basada fundamentalmente en proteínas animales y grasas saludables. 

En este sentido, los expertos recomiendan que los alimentos complementarios, como las frutas y verduras de las que te hablamos en este artículo, no superen el 10 % de las calorías diarias totales. ¿Has oído hablar de la dieta BARF?

Un consumo excesivo puede causar problemas digestivos, aportar un exceso de azúcares naturales y favorecer el sobrepeso. Por ello, ofrécesela únicamente como un snack puntual para premiar su buen comportamiento.

El riesgo depende de la fruta, la parte ingerida y el estado del perro


El riesgo depende de tres factores:

  • La fruta. Algunas frutas son seguras. Otras, en cambio, pueden ser tóxicas incluso en dosis mínimas.
  • La parte ingerida. Mientras que la pulpa suele aportar nutrientes, las semillas, huesos y corazones de muchas frutas contienen cianuro o representan un grave peligro de asfixia y obstrucción intestinal.
  • El estado del perro. La tolerancia varía según cada animal y su estado de salud. 

 

Qué frutas pueden comer los perros de forma ocasional


Puedes enriquecer la dieta de tu mascota con las siguientes opciones de frutas aptas para perros:

  • La manzana y la pera son ideales por su aporte de fibra y agua.
  • La sandía y el melón, sin semillas ni piel, destacan por su capacidad hidratante en días calurosos. 
  • Los arándanos ofrecen grandes propiedades antioxidantes.
  • El plátano, por su parte, aporta potasio, aunque debe ofrecerse en porciones pequeñas debido a su alto contenido en azúcares.

 

Cómo preparar la fruta antes de ofrecérsela


Una preparación adecuada garantiza que la fruta sea segura y digestiva para tu mejor amigo:

  • Lava la fruta minuciosamente para eliminar cualquier resto de pesticidas o ceras presentes en la piel. 
  • Retira la cáscara, los huesos y las semillas, ya que pueden resultar tóxicos y provocar atragantamientos. 
  • Corta la pulpa en dados pequeños adaptados al tamaño de la boca de tu perro. Esto facilita la masticación, evita asfixias y te permite controlar las cantidades exactas que le das como premio.

 

Frutas que no pueden comer los perros


Ciertas frutas contienen sustancias tóxicas, así como elementos físicos que representan un peligro grave para la salud canina. Descubre cuáles son.

Las uvas y las pasas requieren especial precaución

Dentro de las frutas que no pueden comer los perros, las uvas y las pasas tienen un lugar destacado, pues pueden causar insuficiencia renal aguda. La causa exacta de su toxicidad no se conoce del todo, lo que las convierte en un riesgo alto e impredecible.

Que la pulpa sea comestible no hace seguros el hueso o las semillas

Frutas como el melocotón, la ciruela y la cereza tienen pulpa apta. Sin embargo, sus huesos, aparte de contener cianuro, representan un riesgo de asfixia y obstrucción intestinal. 

Qué hacer si tu perro ha comido una fruta dudosa


Veamos qué hay que hacer ante la sospecha de que tu mascota haya ingerido una fruta no apta o una parte peligrosa.

Si conoces la fruta, la parte ingerida y el perro está bien

Si la fruta es de las consideradas seguras y el perro solo ha comido la pulpa, puedes quedarte tranquilo y observar. Retira cualquier resto de fruta que quede a su alcance y vigila su comportamiento durante las próximas horas.

Si la fruta es tóxica, no sabes qué ha comido o aparecen síntomas

Si la ingesta involucra uvas, pasas, aguacate, un hueso grande o si desconoces la cantidad consumida, acude de inmediato al veterinario. No intentes provocar el vómito en casa ni le administres medicamentos sin prescripción. 

Ante síntomas como vómitos, apatía, temblores, salivación excesiva y diarrea, la atención médica urgente es primordial para mitigar cualquier cuadro de intoxicación o riesgo de obstrucción intestinal.

Resuelve estas dudas antes de compartir tu fruta
 

Desde Línea Directa te ayudamos a resolver las preguntas más habituales sobre el consumo de fruta en perros para evitar errores y garantizar un aporte seguro en su alimentación. 

¿Los perros pueden comer manzana con piel?

Si, la piel de la manzana es comestible para perros y aporta fibra rica en nutrientes. Eso sí, es imprescindible lavarla bien para eliminar sustancias tóxicas. Además, recuerda retirar por completo el corazón y las semillas.

¿Pueden comer plátano todos los días?

No es recomendable. Aunque el plátano aporta potasio y vitaminas, contiene un nivel elevado de azúcares naturales y calorías. Darlo a diario puede favorecer el sobrepeso y generar alteraciones digestivas.

¿Los cachorros pueden comer fruta?

Sí, a partir del destete pueden consumir trozos muy pequeños de frutas aptas. Al tener un sistema digestivo en desarrollo, hay que introducir cualquier fruta gradualmente y en porciones mínimas para comprobar su tolerancia.

Comprueba estos datos antes de decidir qué hacer
 

Antes de ofrecer cualquier fruta a tu mascota es fundamental verificar ciertos datos:

  • Evalúa la variedad exacta de la fruta.
  • Revisa las condiciones físicas del alimento. Retira cáscaras duras, huesos y semillas. 
  • Considera la edad, el peso y la sensibilidad digestiva de tu perro. 

 

Asimismo, si tu perro ha comido una fruta dudosa, la decisión de actuar o esperar depende de tres datos concretos:

  • Fruta y parte ingerida. Identifica exactamente qué ha comido. Recuerda que la parte ingerida es tan importante como la propia fruta. 
  • Cantidad y tiempo transcurrido. Anota cuánto ha comido y a qué hora.
  • Estado y síntomas actuales. Observa si tu perro está activo, come con normalidad y no muestra molestias. Los signos de alarma incluyen vómitos, diarrea, letargo, pérdida de apetito, temblores, dificultad para respirar, pupilas dilatadas y encías de color rojo brillante.
  • No provoques el vómito por tu cuenta ni administres remedios caseros sin indicación veterinaria.

 

Ahora que ya sabes qué frutas pueden comer los perros, puedes empezar a ofrecerles premios naturales y llenos de nutrientes.

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