Lactancia materna y catarro: ¿puedo seguir dando el pecho si estoy resfriada?

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Tiempo de lectura: 13 minutos

¿Puedo seguir con la lactancia materna si estoy resfriada?

Con la llegada del otoño y el invierno, los catarros se multiplican, y las madres que están dando el pecho no se libran. Es muy habitual que, ante los primeros estornudos, surjan las dudas: ¿le pasaré el virus a mi bebé?, ¿debo dejar de amamantar?, ¿qué puedo tomar? En este artículo te explicamos qué dice la evidencia sobre la lactancia materna durante un resfriado, cómo proteger a tu bebé y cuándo conviene consultar con un profesional sanitario.

Por qué normalmente se puede continuar dando el pecho durante un catarro

Sí, en la gran mayoría de los casos puedes seguir dando el pecho con total normalidad. Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Asociación Española de Pediatría (AEP) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) coinciden en que el catarro común, la gripe y la mayoría de las infecciones respiratorias habituales no son motivo para interrumpir la lactancia materna. La razón es sencilla: cuando notas los primeros síntomas, tu bebé ya ha estado expuesto al virus durante los días previos, porque el contagio suele empezar antes de que aparezcan las molestias.

Suspender la lactancia en ese momento no evita la exposición y, en cambio, priva al bebé de las defensas que le transmite la leche materna justo cuando más las necesita.

¿Los virus respiratorios se transmiten a través de la leche materna?

Los virus que causan el resfriado se transmiten principalmente a través de las gotitas respiratorias que expulsamos al hablar, toser o estornudar, y por contacto con manos u objetos contaminados. No se considera que la leche materna sea una vía de contagio de los virus respiratorios habituales. El riesgo para el bebé está en el contacto cercano, no en la leche. Por eso, las medidas de prevención se centran en la higiene y en reducir la exposición a las secreciones respiratorias, no en dejar de amamantar.

Diferencias entre un catarro común, la gripe y otras infecciones respiratorias

El catarro común suele presentar congestión y mucosidad nasal, estornudos, dolor de garganta leve y, a veces, algo de tos o febrícula. Es una infección leve que se resuelve en una semana o diez días.
 
La gripe aparece de forma más brusca, con fiebre alta, dolores musculares, cansancio intenso, olor de cabeza y malestar general. Aunque puede hacer que te encuentres bastante peor, tampoco obliga a suspender la lactancia. Otras infecciones respiratorias, como las causadas por el virus respiratorio sincitial o la COVID-19, siguen la misma recomendación general: continuar amamantando extremando las medidas de higiene, salvo indicación expresa de un profesional.

¿Cómo ayuda la lactancia materna a proteger al bebé cuando la madre está enferma?
 

Qué son los anticuerpos de la leche materna y cómo funcionan

Los anticuerpos son proteínas que fabrica el sistema inmunitario para reconocer y neutralizar virus y bacterias. Cuando te expones a un virus respiratorio, tu organismo empieza a producir anticuerpos específicos contra él, y una parte de ellos pasa a la leche materna. El más abundante es la inmunoglobulina A secretora, que tapiza las mucosas del bebé (boca, garganta e intestino) y dificulta que los microorganismos se adhieran y lo infecten. Además de anticuerpos, la leche contiene otras sustancias protectoras, como la lactoferrina, la lisozima, oligosacáridos y células defensivas, que actúan en conjunto. Es una protección dinámica: la composición de la leche se adapta a los gérmenes a los que estáis expuestos madre y bebé.

Beneficios de mantener la lactancia materna durante una enfermedad respiratoria

Seguir dando el pecho mientras estás resfriada aporta varias ventajas: 

  • El bebé recibe anticuerpos frente al virus que circula en casa, lo que puede evitar el contagio o hacer que los síntomas sean más leves. 
  • Se mantiene la producción de leche, que podría resentirse si se interrumpen las tomas.
  • Se reduce el riesgo de ingurgitación mamaria o mastitis por acumulación de leche.
  • El bebé conserva su fuente de hidratación y alimentación habitual, algo especialmente importante si él también se pone malito. 
  • El contacto y el consuelo de la toma siguen siendo una referencia de calma para ambos.

 

¿Cómo reducir el riesgo de contagiar el catarro al bebé durante la lactancia?
 

Higiene de manos, mascarilla y otras medidas de prevención

La medida más eficaz es lavarte bien las manos con agua y jabón (o usar gel hidroalcohólico) antes de coger al bebé, antes de cada toma y después de sonarte la nariz, toser o estornudar. Utiliza pañuelos desechables y tíralos inmediatamente.

La mascarilla puede ser una medida útil mientras tengas síntomas, sobre todo durante las tomas y cuando estés muy cerca de la cara del bebé, ya que reduce la cantidad de gotitas respiratorias que llegan a él. También ayuda ventilar la casa con frecuencia, limpiar las superficies que tocas a menudo (móvil, mandos, pomos) y, si es posible, que otro adulto sano
se encargue de parte de los cuidados que no son la toma.

Qué precauciones tomar al dar el pecho, toser o estornudar

Durante la toma, intenta no toser ni estornudar en dirección al bebé: gira la cabeza y cúbrete con el codo o con un pañuelo. Evita besarle en la cara y las manos mientras tengas síntomas. Si vas a utilizar un sacaleches, lávate las manos antes y limpia bien todas las piezas después de cada uso.

No es necesario lavar el pecho antes de cada toma; basta con la higiene diaria habitual. Lo importante es que tus manos y tu respiración no sean un vehículo para el virus.

Medidas de prevención y cuándo aplicarlas 

Blog- Medidas de prevención y cuándo aplicarlas lactancia
Medida Cuándo aplicarla Para qué sirve

Lavado de manos

Lavado de manos

Antes de cada toma, antes de coger al bebé y después de sonarte, toser o estornudar.

Evita el contagio por contacto.

Mascarilla

Mascarilla

Durante las tomas y el contacto cercano mientras haya síntomas.

Reduce la llegada de gotitas respiratorias al bebé.

Pañuelos desechables

Pañuelos desechables

Siempre que te suenes, tosas o estornudes.

Limita la presencia del virus en manos y superficies.

Toser en el codo y girar la cabeza

Toser en el codo y girar la cabeza

Cuando no tengas un pañuelo a mano o estés con el bebé en brazos.

Evita expulsar gotitas hacia el bebé.

Ventilación y limpieza de superficies

Ventilación y limpieza de superficies

Varias veces al día mientras dure el catarro.

Disminuye la carga de virus en el entorno.

Limpieza del sacaleches 

Limpieza del sacaleches 

Después de cada extracción .

Mantiene la seguridad de la leche extraída.

¿Qué hacer si tienes fiebre, tos o congestión mientras das el pecho?
 

Medidas generales para aliviar los síntomas del catarro

El catarro común no tiene un tratamiento que lo cure; las medidas se dirigen a aliviar los síntomas mientras el cuerpo elimina el virus. Los lavados nasales con suero fisiológico o agua de mar ayudan a despejar la congestión y son seguros durante la lactancia. Inhalar vapor de agua (por ejemplo, durante una ducha caliente), elevar ligeramente la cabecera de la cama y tomar líquidos templados o miel para la garganta también pueden aportar alivio. Para el dolor de garganta, las gárgaras con agua tibia y sal son una opción sencilla. Y, sobre todo, intenta descansar todo lo que puedas: la recuperación es más rápida cuando el cuerpo no está sometido a un esfuerzo extra.

Qué tomar para el catarro en la lactancia: por qué importa revisar cada medicamento

Una de las dudas más frecuentes es qué tomar para el catarro en la lactancia. La buena noticia es que muchos analgésicos y antitérmicos de uso habitual se consideran compatibles con la lactancia materna y pueden ayudarte a controlar la fiebre, el dolor de cabeza o el malestar general. Sin embargo, no todos los medicamentos son iguales, y conviene revisar cada uno antes de tomarlo. 

Hay que prestar especial atención a los antigripales combinados, que mezclan varios principios activos en un mismo producto: algunos incluyen descongestionantes orales que pueden reducir la producción de leche, o antihistamínicos que pueden causar somnolencia en el bebé. También es importante tener cuidado con algunos jarabes para la tos y con los productos que contienen alcohol.

Antes de tomar cualquier medicamento, incluidos los de venta sin receta, los remedios a base de plantas y los suplementos, consulta con tu médico, tu matrona o tu farmacéutico. Existen además recursos especializados en compatibilidad de fármacos con la lactancia, como e-lactancia, elaborado por la asociación APILAM, que los profesionales sanitarios utilizan como referencia. No hace falta suspender la lactancia para tratarte: casi siempre existe una alternativa compatible.

La importancia de mantener una hidratación adecuada y descansar

Durante la lactancia, tus necesidades de líquidos ya son mayores de lo habitual, y la fiebre, la sudoración y la mucosidad aumentan todavía más las pérdidas. Bebe agua con frecuencia, a demanda de tu sed, y apóyate en caldos, infusiones suaves o zumos naturales. Una buena hidratación te ayudará a encontrarte mejor y favorece el bienestar general durante la producción de leche. 

Descansar también es parte del tratamiento. Aprovecha para dormir cuando lo haga el bebé, amamanta tumbada si te resulta más cómodo y pide ayuda a tu pareja, familia o entorno con las tareas de la casa y los demás cuidados. 

Cuidados habituales y medicamentos que requieren valoración profesional

Opción ¿Se puede usar durante la lactancia? Observaciones
Lavados nasales con suero fisiológico Sí Alivian la congestión sin efectos sobre la leche
 
Vapor de agua, líquidos templados, miel Sí Medidas de alivio sencillas y seguras
Descanso e hidratación Sí Favorecen la recuperación y el bienestar durante la lactancia
Analgésicos y antitérmicos habituales Muchos se consideran compatibles Consulta cuál es el más adecuado para ti antes de tomarlo
Antigripales combinados  Requieren valoración profesional Pueden contener varios principios activos, algunos poco recomendables
Descongestionantes orales  Requieren valoración profesional  Algunos pueden reducir la producción de leche
Antihistamínicos y jarabes parala tos Requieren valoración profesional Algunos pueden causar somnolencia en el bebé o contener alcohol
Plantas medicinales y suplementos Requieren valoración profesional Que sean naturales no significa que sean seguros en la lactancia

 

¿Qué ocurre si te encuentras demasiado mal para amamantar directamente?
 

Cómo mantener la extracción de leche cuando no puedes dar el pecho

Si la fiebre o el malestar te impiden dar el pecho durante unas horas, o si necesitas descansar, puedes extraerte la leche con un sacaleches o de forma manual. Lo ideal es hacerlo con una frecuencia parecida a la de las tomas habituales del bebé, para mantener la producción y evitar que el pecho se congestione.
 
Recuerda lavarte las manos antes de la extracción y limpiar bien el material después. La leche extraída puede conservarse en la nevera o el congelador siguiendo las pautas habituales de almacenamiento.

Alternativas para ofrecer leche materna extraída al bebé

Otra persona sana puede ofrecer al bebé la leche extraída mientras tú descansas. Además del biberón, existen métodos como el vaso, la cucharita, la jeringa o el vasito de lactancia, que pueden interferir menos con el agarre al pecho en bebés pequeños. Tu matrona o un profesional de la lactancia puede ayudarte a elegir el más adecuado según la edad del bebé.

Ejemplos prácticos: cómo organizar las tomas cuando la madre necesita descansar

  • Fiebre durante la tarde: das el pecho por la mañana, te extraes leche antes de acostarte un rato y tu pareja ofrece esa leche en la siguiente toma mientras duermes.
  • Noche con mucha tos: amamantas tumbada para descansar a la vez, con mascarilla, y dejas que otro adulto se ocupe de cambiar al bebé y volver a dormirle. 
  • Varios días de mucho cansancio: mantienes las tomas directas que puedas y alternas con extracciones programadas, apoyándote en tu entorno para el resto de cuidados del bebé y de la casa.

 

¿Cuándo consultar con un profesional sanitario si estás resfriada y das el pecho?
 

Señales que justifican una valoración médica
 
La mayoría de los catarros se resuelven solos, pero conviene que consultes con un médico si aparece alguna de estas situaciones:

  • Fiebre alta o que dura más de tres días. 
  • Dificultad para respirar, dolor en el pecho o pitidos al respirar. 
  • Tos que empeora o se prolonga más de dos o tres semanas. 
  • Dolor intenso de oído, de garganta o en la zona de los senos nasales.
  • Empeoramiento después de haber empezado a mejorar. 
  • Dolor, enrojecimiento o calor en una zona del pecho acompañado de fiebre, que podría corresponder a una mastitis. 


Si es tu bebé quien tiene fiebre, dificultad para respirar, rechaza las tomas o le notas decaído, consulta con su pediatra, especialmente si tiene menos de tres meses.

Cuándo conviene revisar la compatibilidad de un tratamiento con la lactancia

Siempre que te receten o vayas a tomar un medicamento, recuerda decir que estás dando el pecho. Es especialmente importante si te prescriben antibióticos, antivirales, tratamientos para la tos o combinados antigripales. En muchos casos existe una alternativa compatible y no es necesario interrumpir la lactancia, ni siquiera de forma temporal.

Cómo puede ayudarte un profesional con las dudas sobre lactancia y enfermedad

Un profesional sanitario puede valorar tus síntomas, indicarte el tratamiento más adecuado y compatible con la lactancia materna, y orientarte sobre cómo organizar las tomas o la extracción mientras te recuperas. También puede resolver tus dudas sobre la producción de leche y ayudarte a detectar a tiempo complicaciones como la mastitis.

Preguntas frecuentes sobre la lactancia materna cuando la madre está resfriada
 

¿Puedo dar el pecho si tengo fiebre?

Sí. La fiebre no altera la leche ni la hace perjudicial para el bebé. Puedes seguir amamantando y tratar la fiebre con un antitérmico compatible con la lactancia, consultando antes cuál es el más adecuado.

¿Debo utilizar mascarilla mientras amamanto si tengo catarro?

No es obligatorio, pero es recomendable mientras tengas síntomas, sobre todo durante las tomas y en el contacto cercano, porque reduce la cantidad de gotitas respiratorias que llegan al bebé.

¿Es posible que disminuya la producción de leche cuando estoy enferma?

Puede ocurrir de forma temporal por el cansancio, la deshidratación, la fiebre o algunos medicamentos, como ciertos descongestionantes. Mantener las tomas o extracciones frecuentes, beber suficiente y descansar ayuda a que la producción se recupere.

¿Puedo seguir dando el pecho si tengo gripe?

Sí. La gripe tampoco es motivo para suspender la lactancia. Extrema la higiene, usa mascarilla y consulta con tu médico si necesitas tratamiento, ya que existen opciones compatibles con la lactancia.

¿Debo suspender la lactancia si necesito tomar medicamentos?

En la mayoría de los casos, no. La mayoría de los medicamentos de uso habitual para el catarro tienen alternativas compatibles. Consulta siempre con tu médico o farmacéutico antes de tomarlos y recuerda decir que estás dando el pecho.

En resumen: cómo mantener la lactancia materna durante un catarro
 

Estar resfriada no es un motivo para dejar de dar el pecho. La leche materna no transmite los virus respiratorios habituales y, además, aporta al bebé anticuerpos que le ayudan a defenderse. Con unas medidas de higiene sencillas, descanso, buena hidratación y un uso prudente de los medicamentos, puedes cuidarte y seguir con la lactancia materna con tranquilidad.

Lista de consejos clave para proteger al bebé y mantener las tomas

  • Sigue dando el pecho: es la mejor protección para tu bebé.
  • Lávate las manos antes de cada toma y después de sonarte, toser o estornudar.
  • Usa mascarilla y pañuelos desechables mientras tengas síntomas. 
  • Alivia la congestión con lavados nasales y vapor de agua. 
  • Consulta antes de tomar cualquier medicamento, incluidos los de venta libre y los productos naturales. 
  • Ten especial cuidado con los antigripales combinados y los descongestionantes orales. 
  • Bebe suficiente agua y descansa todo lo posible. 
  • Si no puedes amamantar directamente, extráete la leche para mantener la producción. 
  • Consulta con un profesional si la fiebre es alta o persistente, si te cuesta respirar o si notas signos de mastitis.
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