¿Por qué debes masticar bien la comida?

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Patricia Murillo
Patricia Murillo
Dietista-Nutricionista y Especialista en Nutrición Clínica y Deportiva
Tiempo de lectura: 3 minutos

Mastica bien y come despacio: un hábito sencillo para comer mejor 

A veces, la forma en que comes importa casi tanto como lo que comes. ¿Cuánto tiempo dejas pasar entre bocado y bocado? Comer deprisa y engullir sin apenas masticar es un hábito muy extendido —por el hambre, las prisas o la ansiedad— que juega en contra de tu digestión y de tu control del apetito. La buena noticia es que corregirlo es fácil y tiene beneficios reales.

Como referencia, un estudio de la Universidad Estatal de Iowa observó que masticar un alimento unas 40 veces antes de tragar reducía el hambre y la cantidad de comida ingerida, frente a masticarlo solo 15. No hay que tomárselo como una cifra mágica —cada alimento requiere una masticación distinta—, pero ilustra bien la idea: masticar a conciencia y comer despacio marca la diferencia. 

¿Por qué masticar bien la comida?

¿Por qué conviene masticar bien y despacio?

 

  • Aumenta la saciedad y ayuda a regular cuánto comes. Este es el beneficio mejor demostrado. Al comer despacio, das tiempo a que se activen las señales de saciedad entre el intestino y el cerebro. Masticar más estimula la liberación de hormonas que reducen el apetito (como la CCK y el GLP-1) y disminuye la grelina, la hormona del hambre. El resultado es que te sacias antes y tiendes a comer menos. De hecho, comer deprisa se asocia a un mayor riesgo de sobrepeso, precisamente porque es fácil ingerir mucho antes de que el cuerpo “avise” de que ya está lleno. 
  • Facilita la digestión. La masticación es el primer paso de la digestión: tritura el alimento y lo mezcla con la saliva, que contiene amilasa salival (la antigua “ptialina”), una enzima que empieza a descomponer los hidratos de carbono ya en la boca. Engullir, además, hace que tragues más aire, lo que favorece la aparición de gases y la sensación de pesadez. 
  • Cuida tu salud bucal. Masticar estimula la producción de saliva, que ayuda a limpiar la boca, arrastrar los restos de comida y proteger el esmalte, contribuyendo a prevenir caries e infecciones. 
  • Potencia el placer de comer. Al ir más despacio, disfrutas más de los sabores, los aromas y las texturas, y conviertes la comida en un momento más consciente y agradable.

 

En resumen
 

No conviertas el momento de comer en un mal trago para tu organismo. Si te tomas el tiempo necesario y masticas bien la comida, incorporarás a tu rutina una práctica saludable que contribuirá a mejorar tus digestiones y a disfrutar mucho más del placer de la comida.

Patricia Murillo

Dietista-Nutricionista y Especialista en Nutrición Clínica y Deportiva
Experto en

Licenciada en Nutrición Humana y Dietética, Patricia Murillo está especializada en nutrición clínica y deportiva, con experiencia destacada en el abordaje nutricional de patologías digestivas. Su trabajo se centra en la educación alimentaria para adultos y niños, así como en la valoración antropométrica y bioimpedancia, promoviendo hábitos saludables y una alimentación adaptada a las necesidades de cada paciente. Colegiada nº CV01202. Idioma: español.

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