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Teletrabajo: tips para organizar tu espacio y ser más feliz

¿Estás teletrabajando? Seguro que te has enfrentado al dilema de cómo organizar tu nuevo despacho. ¡Aquí tienes algunos consejos para alcanzar el equilibrio!

Teletrabajo: tips para organizar tu espacio y ser más feliz

La pandemia de la Covid 19 nos ha traído muchos cambios, sobre todo a nivel sanitario y social, pero también en el ámbito laboral. Algunas empresas han decidido apostar por un modelo híbrido que combine la presencialidad y el teletrabajo y otras, directamente, han preferido cerrar sus sucursales físicas y han mandado a todos sus trabajadores a desempeñar su labor desde casa de forma permanente.

Muchos están encantados con el cambio, ya que es positivo para la conciliación familiar, porque han podido cambiar su residencia a ciudades en las que se sienten más cómodos y felices o, simplemente, porque perdían mucho tiempo al día yendo a la oficina y ahora pueden aplicarlo a hobbies y otras actividades, antes esporádicas y ahora más regulares e incluso diarias.

Pero el teletrabajo presenta algunos retos que debemos asumir. El primero: encontrar un lugar en el que trabajar cómodamente, sin que las actividades del resto de la casa molesten o sin que interfiramos con el día a día de los otros miembros de la familia. El segundo: encontrar el equilibrio entre trabajo y vida privada, organizándonos para poder desconectar del mundo laboral incluso cuando físicamente estén ambas cosas en el mismo espacio.

¿Cómo organizar tu espacio de trabajo en casa?

Lo primero es lo primero: ¿has tenido que invertir en mobiliario, equipos y demás para poder trabajar desde casa? Asegúrate de que contemplas estos cambios en tu seguro de hogar, concretamente en tu seguro de contenido, sobre todo cuando son ordenadores o similares que supongan una inversión económica importante. Quizás no tengas seguro de hogar porque estás viviendo de alquiler y crees que tus caseros se encargan de eso, pero te recomendamos informarte y así sabrás si necesitas un extra para proteger tus pertenencias… Especialmente ahora que tienes más cosas de valor en casa.

Dicho esto, vamos con algunos consejos que te ayudarán a crear y organizar tu espacio de trabajo en casa y a ser un poquito más feliz en tu jornada laboral:

  • Define un espacio de trabajo concreto, lejos de televisores y otros elementos que puedan distraerte. Evita el salón y dormitorios, si es posible. Lo ideal es que puedas contar con tu propio despacho, así separarás con más facilidad a nivel mental las “horas de trabajo” de las “horas de relax”.
  • Cuidar la ergonomía de tu espacio de trabajo es fundamental. Desde la silla hasta la colocación de la pantalla (o pantallas), todo es importante. Por ejemplo: la silla tiene que poder ajustarse a tu altura y a tu espalda, tiene que ser cómoda y tener reposabrazos adaptables; la mesa debe estar a la altura de los codos y tener al menos 70 centímetros de profundidad; la pantalla del ordenador debe estar, al menos, a 40 cm de tu cara y es recomendable usar accesorios, como reposapiés, para mantener una postura adecuada mientras trabajas.
  • La iluminación es muy importante: procura tener luz natural, pero que no te dé directamente en la pantalla del ordenador o los brillos te molestarán mucho. De nada te sirve contar con un buen ventanal si tienes que estar con las persianas bajadas, ¿no crees? Por otro lado, también es importante tener una buena fuente de luz artificial, para cuando oscurezca o en los días en los que no haya mucho sol. Intenta que sea una fuente de luz difusa para evitar los brillos en la pantalla.
  • Mantén el orden: esto es básico también. Usa archivadores, cajoneras, corchos, bandejas, lo que prefieras, pero mantén un orden que a ti te sirva y que aleje de tu vista inmediata aquello que no necesitas, salvo cuando vayas a utilizarlo. El orden te ayudará a limpiar la mente y a agobiarte menos.
  • Puede parecerte una tontería, pero los colores de tu zona de trabajo son importantes, al igual que los olores. Utiliza colores que te carguen las pilas, pero no demasiado: evita los naranjas, rojos y amarillos intensos y opta mejor por el blanco o los azules relajantes. Con respecto a los olores, procura tener ambientadores o difusores de aroma con fragancias relajantes y que no sean demasiado fuertes, para que no te distraigan, te saturen o incluso te provoquen dolor de cabeza. Las velas aromáticas también pueden ayudarte.
  • Las plantas son unas grandes aliadas: ayudan a reducir el estrés, algunos estudios aseguran que aumentan la productividad y también mejoran el aire y hacen que el ambiente sea visualmente más agradable.
  • Crea un espacio de relax: no tiene por qué ser en la misma zona en la que trabajas, pero es importante que diferencies estos dos espacios si es así. Mentalmente te ayudará a desconectar del trabajo y te permitirá relajarte siempre que lo necesites.