Hipertiroidismo: qué es, tipos y diferencias con el hipotiroidismo

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Qué es el bocio

El hipertiroidismo es una condición caracterizada por la producción excesiva de hormonas tiroideas por parte de la glándula tiroides, lo que acelera los procesos metabólicos del organismo. Afecta aproximadamente a entre el 0,2% y el 1,4% de la población mundial y, de no tratarse, puede provocar complicaciones graves como arritmias, insuficiencia cardíaca, osteoporosis y problemas durante el embarazo.

Se diferencia del hipotiroidismo en que este último consiste en una deficiencia de hormona tiroidea, lo que ralentiza las funciones corporales. Ambos casos pueden ser provocados por una enfermedad autoinmune diferente. En el caso del hipertiroidismo, causa más común es la enfermedad de Graves, mientras que la enfermedad autoinmune que  causa con mayor frecuencia el hipotiroidismo es la enfermedad de Hashimoto.

Ambas enfermedades presentan síntomas muy distintos. El hipertiroidismo se asocia con pérdida de peso involuntaria, palpitaciones, taquicardia, ansiedad, insomnio, temblores, intolerancia al calor y diarrea. Por su parte, el hipotiroidismo se caracteriza por ganancia de peso, fatiga, letargo, intolerancia al frío, estreñimiento, piel seca y cambios en la voz.

El bocio se define como el crecimiento o aumento de tamaño de la glándula tiroides. Es una condición frecuente, y su incidencia se ha incrementado debido a factores como el déficit de yodo, la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico.
 
Existen varios tipos de bocio:
 

  • Bocio difuso: Es el agrandamiento generalizado de toda la glándula. Puede ir acompañado o no de un aumento en la producción de hormonas tiroideas.
  • Bocio nodular: La glándula presenta uno o más nódulos (crecimientos focales). La mayoría de estos nódulos son benignos, asintomáticos y no requieren tratamiento específico.
  • Bocio sumergido o retroesternal: Se produce cuando el crecimiento de la tiroides se extiende hacia el mediastino, por debajo del nivel de la entrada torácica.

 

La cirugía (tiroidectomía) es la opción recomendada cuando existen síntomas comprensivos o sospecha de malignidad.

Causas Principales

La deficiencia de yodo es el factor determinante más importante a nivel mundial. La falta de yodo eleva la hormona estimulante de la tiroides (TSH),  que favorece el crecimiento de la glándula tiroidea. Por otro lado, unos niveles excesivos de yodo (por ejemplo, en el agua) también se han asociado con una mayor prevalencia de bocio en niños.

El síndrome metabólico y la resistencia a la insulina se consideran factores emergentes que contribuyen a la formación de nódulos y bocio. 

Causas principales de hipertiroidismo
 

Existen diversas enfermedades que pueden hacer que la glándula tiroides funcione mas de lo necesario. Como mencionábamos anteriormente, la enfermedad de Graves es la causa más común (aproximadamente el 70% de los casos). Es un trastorno autoinmune en el que  el cuerpo produce anticuerpos que estimulan a la tiroides para producir hormonas en exceso.

Otra de las causas más frecuentes es el bocio multinodular tóxico y el adenoma tóxico.  En ambos casos, se desarrollan uno o varios nódulos en la glándula que adquieren una función autónoma, es decir, producen hormonas sin responder al control normal del organismo.

Por otro lado,  la inflamación de la glándula tiroides, que puede estar causada por virus o procesos autoinmunes, se conoce como tiroiditis.  En estos casos, la elevación de las hormonas tiroideas suele ser transitoria debido a la liberación de hormonas almacenadas y no porque haya una sobreproducción continua. Además, ciertos medicamentos pueden alterar la función tiroidea, como la amiodarona, el litio o algunos tratamientos oncológicos.

Otras causas incluyen el exceso de yodo en la dieta, la ingestión de hormonas tiroideas externas  y, en casos poco frecuentes, algunos tumores que sintetizan proteínas estimulantes de la glándula tiroides.

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