Te has quemado con el sol: cómo aliviar la quemadura solar paso a paso

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Tiempo de lectura: 3 minutos

¿Qué es exactamente una quemadura solar?

Piel roja, tirante y que arde al mínimo roce. Te explicamos qué hacer para calmarla, qué errores evitar y cuándo conviene consultar.

Un día de playa se te fue de las manos y ahora tienes los hombros al rojo vivo. La quemadura solar es de esas cosas que se ven venir demasiado tarde. La buena noticia es que, con los cuidados adecuados, puedes aliviar las molestias y ayudar a que tu piel se recupere antes.

Es una lesión de la piel provocada por un exceso de radiación ultravioleta (UV) del sol. Según la intensidad, puede ir desde un simple enrojecimiento con escozor hasta ampollas, hinchazón y malestar general.

Aunque parezca algo pasajero, cada quemadura deja huella: repetirlas a lo largo de la vida aumenta el envejecimiento de la piel y el riesgo de problemas más serios. Por eso conviene tratarla bien y, sobre todo, evitar que se repita.

Qué hacer si te has quemado

  1. Sal del sol cuanto antes y no vuelvas a exponerte hasta que la piel se recupere.
  2. Refresca la piel. Una ducha o unas compresas con agua fresca (no helada) calman el calor y el escozor.
  3. Hidrata en abundancia. Aplica una crema hidratante suave o gel de aloe vera. Evita al principio las cremas muy grasas o los aceites densos.
  4. Bebe agua. Las quemaduras deshidratan, así que reponer líquidos ayuda a la recuperación.
  5. Calma el dolor. Si lo necesitas, un analgésico habitual puede aliviar las molestias; consúltalo con tu farmacéutico o médico.
  6. Protege las ampollas. Si aparecen, no las revientes: cúbrelas con cuidado para evitar infecciones.
  7. Viste ropa suelta y de tejidos suaves mientras la piel esté sensible.


Errores que conviene evitar

  • Aplicar hielo directo sobre la piel quemada.
  • Usar remedios caseros como pasta de dientes, mantequilla o vinagre.
  • Reventar o exfoliar la piel con ampollas o que empieza a pelarse.
  • Volver al sol sin protección antes de que cure.

¿Cuándo debes consultar?

Acude al médico o a urgencias si la quemadura es muy extensa o con muchas ampollas, si aparece fiebre, escalofríos, náuseas, mareo o confusión (podría haber también un golpe de calor), o si hay signos de infección. Y consulta siempre cuando la quemadura afecte a un bebé o a un niño pequeño.

La mejor cura es la prevención

Una vez pasado el susto, recuerda lo básico para la próxima: protector solar aplicado con generosidad y reaplicado cada poca horas, sombra en las horas centrales del día y ropa, gorra y gafas de sol. Tu piel te lo agradecerá.

Da el paso. ¿No sabes si tu quemadura necesita algo más que hidratación? Con Línea Directa puedes enseñarle la zona a un médico y salir de dudas sin moverte de casa.

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